Sin resultados para tu búsqueda. Prueba con otra palabra.
Mismo motor, misma operación — ahora más claro, más rápido y con nuevas herramientas. Empieza con la bienvenida de 1 minuto:
Bienvenida · 1 min · con audio
Tus bots, tus conversaciones y tus clientes siguen exactamente donde estaban. Solo cambió la piel — y para bien.
Crear carritos y compartir productos desde el chat, reabrir conversaciones con plantillas, notas por cliente y más.
¿Turno de noche? Activa el tema oscuro en Apariencia y todo el sistema cambia contigo.
Cada capítulo también está explicado por escrito. Puedes aprender a usar el Inbox leyendo, aunque no veas el video.
El Inbox está dividido en tres paneles que siempre están en el mismo lugar. A la izquierda vive el triage: la lista de conversaciones ordenadas por prioridad. En el centro está el chat, donde lees y respondes. Y a la derecha está el copiloto, que te da el contexto del cliente y las acciones rápidas.
La idea es que no tengas que buscar nada: lo que espera respuesta está a la izquierda, la conversación en la que trabajas al centro, y todo lo que necesitas saber de esa persona a la derecha. Es el mismo flujo de siempre, solo que ahora cada cosa tiene su columna.
La bandeja se ordena sola en tres vistas: Pendientes (las que esperan a un humano), Mías (las que tú tomaste) y Todas. Cada vista trae su contador, para que sepas de un vistazo cuánto tienes en cola sin abrir nada.
Arriba tienes la búsqueda y los filtros. Puedes filtrar por bot, por canal y por etiqueta para aislar justo el grupo de conversaciones que te interesa en ese momento.
Cada renglón de la bandeja te dice mucho antes de abrirlo: el nombre del contacto, el canal por el que escribe, el último mensaje y su estado. Los ticks te muestran si tu mensaje se envió, se entregó o se leyó, igual que en WhatsApp.
Cuando algo dice "No se entregó", es una señal de que el mensaje no llegó al cliente — casi siempre porque la ventana de conversación se cerró (más de eso en el capítulo 8). Haz clic en cualquier conversación para abrirla al centro y empezar a trabajarla.
Dentro de una conversación tienes el menú Acciones. Desde ahí puedes pausar el bot (para que deje de responder mientras tú atiendes), reiniciar la conversación o cerrarla cuando ya quedó resuelta.
Pausar y cerrar no borran nada: el historial se queda completo. Cerrar simplemente marca que ya terminaste con ese caso, y la conversación sale de tus pendientes.
Cuando tomas una conversación, el bot se pausa automáticamente para no pisar lo que tú escribes. A partir de ahí el chat es tuyo: escribes normal, y con Shift + Enter agregas saltos de línea sin enviar.
¿Necesitas mandar una foto del producto? Cópiala y pégala directo en el chat, como en WhatsApp. Puedes agregarle un texto (caption) antes de enviar. Cuando termines de atender, puedes devolver el control al bot o cerrar la conversación.
El copiloto, a la derecha, concentra las acciones rápidas para vender y atender sin salir del chat. Según tu tienda y tu rol, puedes crear un carrito (genera un checkout real y lo comparte con el cliente), compartir el link de un producto o aplicar un cupón.
Los descuentos siempre pasan por el PIN de tu administrador: es una protección para que nadie aplique promociones por su cuenta. Cuando el cliente no está vinculado a Shopify, el copiloto te avisa y te deja vincularlo con un clic.
El copiloto tiene tres pestañas que te dan el contexto completo del cliente. En Perfil ves sus datos; en Pedidos, su historial de compras (cuando hay tienda conectada); y en Notas puedes dejar apuntes internos que solo ve tu equipo.
Las notas son ideales para no perder el hilo entre turnos: "prometimos envío gratis", "quiere el color azul", "volver a contactar el lunes". Quedan pegadas a esa persona para siempre.
WhatsApp tiene una regla: solo puedes escribirle libremente a un cliente durante 24 horas después de su último mensaje. Pasado ese tiempo, la ventana se cierra y ya no puedes mandar texto normal — es una política de Meta, no un límite de ThinkCloud.
Cuando eso pasa, ThinkCloud te lo dice con claridad y te ofrece una hoja de reapertura: eliges una de tus plantillas aprobadas (puedes ver una vista previa) y con un clic reabres la conversación. Una vez que el cliente responde, la ventana de 24 horas vuelve a abrirse y ya puedes escribir normal.
Para empezar tú una conversación (no esperar a que el cliente escriba primero) tienes varios caminos desde el botón de conversación nueva. Puedes buscar a un contacto que ya existe, escribir un número nuevo, y como la persona no te ha escrito, arrancas con una plantilla aprobada — igual que al reabrir una ventana cerrada.
Es el flujo correcto para retomar clientes o iniciar un contacto en frío respetando las reglas de WhatsApp.
Este capítulo profundiza en las acciones de tienda. El carrito te deja armar la compra por el cliente (eliges productos y cantidades) y genera un checkout real que le compartes por el chat para que pague. El cupón aplica un descuento — siempre pidiendo el PIN del administrador.
Vincular cliente conecta a la persona del chat con su cuenta de Shopify, para que sus pedidos y datos aparezcan en el copiloto. Cuando aparece la tarjeta naranja de "no vinculado", es justo el aviso para hacerlo.
Cada capítulo del CRM también está explicado por escrito, con sus pasos cuando aplica.
El CRM es un tablero tipo kanban: cada columna es una etapa del embudo y cada tarjeta es un contacto. Se lee de izquierda a derecha, siguiendo el avance del cliente desde el primer contacto hasta la venta.
Lo importante es que se llena solo: cada conversación en el Inbox alimenta el CRM automáticamente. No tienes que capturar contactos a mano — aparecen y avanzan según lo que pasa en el chat.
Arriba del tablero tienes el buscador y los filtros para encontrar exactamente a quien buscas. Puedes filtrar por segmentos como VIP, oportunidades de recompra o conversaciones ya cerradas.
Cada columna (etapa) tiene su propio encabezado con contadores: cuántos contactos hay en ella y su valor. Eso te da la salud de tu embudo de un vistazo — dónde se te acumulan los clientes y dónde hay que empujar.
Si una etapa temprana está llena y las siguientes vacías, es señal de que hay que dar seguimiento para que la gente avance.
Cada tarjeta de contacto resume lo esencial: el canal por el que llegó, su nivel de interés y engagement, y el valor estimado. Con eso priorizas sin abrir cada ficha.
Algunas tarjetas incluyen sugerencias del copiloto sobre el siguiente paso a dar con ese cliente.
Al abrir una tarjeta entras a la ficha completa del cliente. Ahí puedes editar sus datos, dejar notas internas y revisar su historial: cada interacción y cambio queda registrado en su línea de tiempo.
Mover a un contacto de etapa es tan simple como arrastrar su tarjeta a otra columna. Si prefieres, también puedes cambiar la etapa desde la ficha del cliente, con un menú.
Al mover, el sistema puede pedirte una breve justificación (opcional) para dejar registro del porqué del cambio en el historial.
Cuando necesitas operar sobre muchos contactos a la vez, usa la selección múltiple. Marca varias tarjetas y aplica una acción a todas juntas, o exporta la selección para trabajarla fuera del sistema.
Aunque el CRM se llena solo, también puedes crear un contacto a mano cuando lo necesites. Al hacerlo, el sistema hace detección de duplicados: si el número o los datos ya existen, te avisa para que no dupliques.
Y si prefieres una vista más de hoja de cálculo, cambia a la vista tabla: los mismos contactos, en filas y columnas, cómodo para revisar muchos datos a la vez.
No. Es el mismo motor y la misma operación de siempre: tus bots, tus conversaciones, tus clientes y tu historial siguen exactamente donde estaban. Lo que cambió es la interfaz — se ve más clara y ganaste herramientas nuevas — pero tu forma de trabajar no se rompe.
Entra a Apariencia y elige entre tema claro, oscuro o sistema (que sigue lo que tenga configurado tu computadora). El cambio se aplica en vivo a todo el sistema.
El consumo de tu IA se ve en la sección de Costos. Ten en cuenta que esa sección solo la ve el owner (dueño) de la cuenta — no es visible para el resto del equipo.
Sí. En Apariencia puedes ajustar el nombre de marca para que el sistema se sienta tuyo. Es un cambio rápido y se refleja de inmediato.
Escríbenos a operaciones@moglich.mx y con gusto te ayudamos. Cuéntanos qué esperabas y qué viste para resolverlo más rápido.
Lo más probable es que se haya cerrado la ventana de 24 horas de WhatsApp: pasadas 24 horas desde el último mensaje del cliente, Meta no permite escribir texto libre. ThinkCloud te lo indica y te deja reabrir con una plantilla aprobada. En cuanto el cliente responda, podrás escribir normal otra vez.
Tomar una conversación es asignártela y quedarte tú al mando. Al tomarla, el bot se pausa automáticamente para no responder encima de ti. Cuando termines, puedes devolver el control al bot o cerrar la conversación.
Copia la imagen y pégala directo en el chat, igual que en WhatsApp. Puedes agregarle un texto (caption) antes de enviarla. No necesitas subir archivos por menús: copiar y pegar es suficiente.
Significa que tu mensaje no llegó al cliente. La causa más común es que la ventana de 24 horas ya estaba cerrada. Reabre la conversación con una plantilla aprobada y vuelve a intentarlo. Los ticks (enviado, entregado, leído) te ayudan a seguir el estado de cada mensaje.
Sí. Usa el botón de conversación nueva, elige o escribe el contacto y, como la persona no te ha escrito primero, arrancas con una plantilla aprobada. Así respetas las reglas de WhatsApp para mensajes iniciados por el negocio.
Arrastra su tarjeta a la columna de la nueva etapa, o abre la ficha del cliente y cambia la etapa desde el menú. El sistema puede pedirte una justificación opcional para dejar registro del cambio.
Son señales que el sistema deduce de la conversación, como el nivel de interés o el valor estimado del contacto, para ayudarte a priorizar. En algunos casos el CRM también sugiere la etapa. La clasificación automática de etapa está activa según la configuración de cada cuenta; si no estás seguro de si tu cuenta la tiene, escríbenos y te confirmamos.
No. El CRM se llena solo: cada conversación del Inbox crea y actualiza los contactos automáticamente. Aun así, si quieres, puedes crear un contacto manualmente — y el sistema te avisa si detecta un duplicado.
Activa la selección múltiple, marca los contactos que quieras y usa Exportar. También puedes aplicar acciones en lote a toda la selección de una vez.
La creación de plantillas está reservada al owner (administrador). El resto del equipo puede consultarlas y usarlas para reabrir conversaciones, pero no crearlas. Una vez que Meta aprueba una plantilla nueva, queda disponible para todos en el Inbox.
Porque Costos solo lo ve el owner de la cuenta. Es información sensible del consumo de la IA, así que está limitada al dueño. Si necesitas ese dato, pídeselo a quien administra tu cuenta.
Hay tres roles: el owner administra todo (usuarios, costos, plantillas, configuración); el member opera con todo el día a día; y el agent atiende únicamente los bots que tenga asignados. Así cada persona ve solo lo que le corresponde.
Desde las acciones del copiloto en el Inbox eliges aplicar un cupón, pero siempre pide el PIN del administrador. Es una protección para que los descuentos no se apliquen sin autorización. El owner define el PIN; tu equipo lo teclea al momento de aplicar la promoción.